Gualeguaychú | Entre Ríos | Argentina
Saturday 7 de December de 2019

Refranes

Refranes

Avanzada la primavera europea, salí una mañana ligero de abrigo y regresé bastante maltrecho, muerto de frío y con temperatura. Pintaba calor, pero cambió antes de que pudiera regresar a buscar una campera. La casera madrileña me dijo: “hasta cuarenta de mayo no te quites el sayo”. Era 28 de mayo y aprendí que el calor de verano aparece recién después del 10 de junio. En esa época se casaba una de las infantas reales con un muchacho de clase media y la misma señora sentenció: “amor loco, si ella es mucho y tú eres poco”.

Con el correr de los años, me ocupé de anotar los dichos que escuchaba en boca de la gente de Castilla especialmente y hoy querido lector le quiero mostrar algunos desopilantes y otros sabios. Aquí corre el machismo, el racismo y todos los ismos que Ud. quiera, porque estos viejos adagios vienen, algunos de la edad media. No soy quién para evaluarlos ni para corregirlos; solamente los disfruto porque son literatura de la mejor.

“A la leche nada le eches, pero la leche caliente, en invierno le dice al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!”; “yo te enseñé a mear y tú me quieres ahogar”: “mal hace el enfermo que nombra heredero al médico”;” el cuchillo del que te parte el pan, te dirá si te quiere bien o te quiere mal”.

A veces pienso que los refranes acompañan a vivir, son como palabras sanadoras, que aparecen algunas veces en malos momentos para recordarte que otros los pasaron también y siguieron adelante: “lágrimas con pan, en poco tiempo se van”. Duros con la muerte, los castellanos tienen un dicho al salir de los entierros: “el muerto al hoyo y el vivo al bollo”.

“La enfermedad del tordo: la carita flaca y el culito gordo”, me dijo una vez una amiga que tenía ese problema con su físico, pero me lo dijo consolada, asumida, como si esas palabras la liberaran. El triunfo de la fea inteligente: “me dijiste que era fea, me pusiste una corona, más vale fea con gracia que no bonita y bobona”.

Cuando anunciaron el nacimiento de su nieto, un matrimonio me dijo: “dos volverse tres, fácil es”. Ante el nacimiento de un niño sin padre, las malas lenguas suelen decir: “¿de quién será el majuelo? se sabrá cuando muera el abuelo”.

Para todo, los castellanos tienen una sentencia: “compra de quien heredó, no compres de quién compró, que sabe lo que le costó”. “El oro en el pobre, parece cobre”;”la belleza es media dote”.

Cuando un hombre mayor se casa con una chica joven, se pueden escuchar filosos comentarios. Yo recogí uno en una boda de pueblo y jamás lo olvidé: “viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronto la losa”. Otro hallazgo sobre el mismo tema: “caída, casamiento y catarro, son tres ces que mandan al viejo a mascar barro”. ¡Jajaja!....

Yo acepto que estos proverbios cortan grueso. La vida de las personas es mucho mas sutil que una sentencia cerrada; sin embargo, hay una belleza conmovedora en esas rimas.

“Padre aventurero, hijo caballero, nieto pordiosero”; ”el mal de ojos se cura con los codos”;”no lo alumbremos tanto que quemaremos al santo”

Capítulo aparte merecen los refranes clásicos, que Cervantes pone en el Quijote como pedrería fina sobre un vestido: “ darle tiempo al tiempo, que no se ganó Zamora en una hora”; ”más vale al que Dios ayuda que al que mucho madruga”; “el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra”.

Con las viudas jóvenes, los refranes se multiplican. Como la mayoría de los casamientos del pasado solían ser arreglados sin escuchar la opinión de los contrayentes, la muerte del marido, significaba liberación: “la viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica”; “la viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola”; “viuda moza que mucho llora, tiene llanto para una hora”; “la viuda joven, en su cama, al muerto llora y por un vivo clama”.

Los refranes relativos al clima, tan importante para las cosechas, capaz de traer miseria o bienestar: “setiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes”; ”con el mal tiempo desaparecen los falsos amigos y las moscas”; ”cuando marzo mayea, mayo marcea”(esto se refiere al tiempo loco, si en marzo hace calor, seguramente en mayo hará frío);”agua de San Juan, quita vino y no da pan” (festividad del mes de junio);”dice mayo a abril: aunque te pese, me he de reír” (aunque en abril haga todavía mal tiempo, mayo es todo luz y sol).

Me despido, querido lector con un refrán enigmático, muy dicho en España, que puede interpretarse de muchas formas: “en la boda de Robles, ni faltó, ni sobró, ni hubo bastante”. Pipo Fischer


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El Oeste también existe

El Oeste también existe

Por Jorge Pedro Jurado (*)

(Colaboración)

No hace mucho realizamos un reportaje a la escritora Milagros Casanova a propósito de su primer libro sobre “Jano del Oeste”, pero como la actividad de nuestra apreciada escritora es incesante y a raíz de su nuevo lanzamiento, tuve la chance de entrevistarla nuevamente lo que desde ya le agradezco.

Dice Milagros que el 28 de junio pasado la Biblioteca Francisco López Jordán celebró con alegría la presentación del segundo libro de Jano del Oeste, junto con la presencia de autoridades de instituciones educativas y culturales de Gualeguaychú, docentes, alumnos, vecinos y amigos de la Biblioteca.

Recordemos que la biblioteca surgió por iniciativa de don Alejandro Denegri, que tuvo la inquietud de dotar al barrio del oeste de Gualeguaychú con una institución cultural que homenajeara al gran maestro de la zona, nos referimos a Francisco Hernández López Jordán.

Explica Milagros que esta fue una oportunidad significativa ya que los congregó en el salón que se inauguró el año pasado como “Jano del Oeste” en honor al seudónimo de su fundador don Alejandro Denegri por lo que en agradecimiento la biblioteca quiso perpetuar su nombre.

Preguntamos acerca del nuevo libro y nos relató Milagros Casanova que también se dio a conocer el legado de Jano en la segunda entrega de su libro denominado “Jano del Oeste. El cieguito y otros personajes suburbanos de Gualeguaychú a principios del XX “.

Con el primer libro que escribió ella junto con Silvia Razzetto, titulado “Recuerdos de Jano del Oeste. La casa ciega y otras vivencias suburbanas de Gualeguaychú de fines del XIX “, El Censor recuerda a sus lectores que conocimos algunos relatos fundacionales y personajes pero nos quedamos con ganas de más y por eso en este nuevo libro hay muchos más relatos.

Hemos accedido detenidamente al texto y les aseguramos que volvemos a disfrutar de su forma particular de escribir y dar cuenta del pasado. Su estilo nos atrapa y nos conmueve. Nos pinta un suceso, el personaje y su marco, de manera clara y precisa.

Esto lo confirma la profesora Leticia Mascheroni cuando en el resumen de la contratapa expresa: “Jano percibe la situación y el personaje con facilidad, capta sus rasgos y el ambiente que lo rodea y los muestra sin rodeos. Esto es lo que distingue a Jano de otros investigadores, entre los que me incluyo: sabemos investigar, pero no todos podemos escribir la historia de esa manera tan sencilla y atractiva a la vez.

Según el comentario crítico que realiza Milagros Casanova como epílogo de la obra, explica que estos relatos al igual que los del primer libro, oscilan entre la historia y la literatura y mantienen la visualidad como procedimiento por excelencia. Nos dice que cuesta definir si son cuentos, anécdotas o cuadros costumbristas, traen imágenes del pasado, los personajes, las tradiciones, el paisaje de monte y de la costa, el barrio del oeste, el gaucho, el pícaro y como siempre el infaltable comisario.

Más adelante en la crítica nuestra entrevistada nos explicó el contexto cultural y social en el que Jano se nutrió. Nos dijo que era la Argentina de entre 1880 y 1910 donde se llevaron a cabo procesos de política liberal como la creación de escuelas, campañas de alfabetización y la profusión de títulos y contenidos así como diarios y revistas caso el semanario Caras y Caretas fundado en 1898. Agrega Milagros que Jano no quiso abstraerse de esta influencia de época. No fue un escritor de academia, pero como lector ávido de producciones locales y patrióticas, fue un autodidacta movido por la curiosidad, el saber y el nativismo que impregnó su tiempo.

Continúa nuestra entrevistada describiendo a Jano como un memorioso que se hizo camino a través de lecturas y experiencias y una participación activa en la comunidad cultural de su ciudad; y por sobre todo un observador que penetró la realidad y supo sumarla al cúmulo de recuerdos que desde su infancia venía atesorando para las generaciones venideras.

De ahí que incursionó en escritos en forma de apuntes para registrar todo lo que investigaba o recordaba, como así también en el periodismo con notas del pasado local.

En una aproximación al paisaje como texto, por su parte, afirma Milagros que su par en la construcción de este libro la profesora Silvia Razzetto, en la introducción nos habla del “viajero que vuelve al camino”. Con el segundo libro de Jano, se da la oportunidad de iniciar un nuevo viaje y vuelve a la sencilla escritura de don Alejandro Denegri.

Se advierte claramente que el territorio observable desde el suburbio Oeste de la ciudad de Gualeguaychú se presenta como un rompecabezas diverso y complejo. Los personajes muestran el silencio de Mangacha, las picardías de Jacinto, Medianoche o Romualdo; la guapeza de Eusebio Olmedo; la tristeza de Rudecinda o la valentía de Paulino Fontanarrosa.

Se aprecian los lugares donde ocurren los hechos sea la zona del Cementerio Viejo, la costa brava del Gualeyán, las poblaciones dispersas como Parera, Perdices, Ceibas, Holt, Ibicuy, Dos Hermanas, etc. Con estos materiales, con los que aquí vivieron en el umbral del siglo XX, afirmó la entrevistada que se construye un paisaje inédito, rico en experiencias y aspiraciones.

Gracias Milagros y a Silvia por traernos nuevamente a Jano para deleitarnos con su obra que recomendamos fuertemente su lectura.

(*) El autor de este artículo es abogado, periodista, escritor de varios libros: “Poesías desde el alma”, “Don Pedro”, “Mi río, mis poesías, mis recuerdos”. También conductor del programa de radio “Tres por Semana “en la FM 91.3 de la Ciudad de Buenos Aires, columnista en LT 41 y director de El Censor Online, periódico que se publica todos los domingos en el grupo de Facebook denominado “ El Censor Online”.


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